HEMODIÁLISIS:
La
hemodiálisis es el método más común para tratar la insuficiencia renal avanzada
y permanente. Es una máquina que filtra los desechos, sales y líquidos
de la sangre cuando los riñones ya no funcionan de manera adecuada.
Es una
forma de tratar la insuficiencia renal avanzada y permanente; y puede ayudar a
llevar una vida activa a pesar de la insuficiencia renal.
La
hemodiálisis sigue siendo una terapia complicada e incómoda que requiere un
esfuerzo coordinado de todo el equipo de profesionales de la salud, incluyendo
el nefrólogo, enfermero de diálisis, técnico de diálisis, endocrino y
trabajador social.
Es
posible que se pueda hacer la hemodiálisis en casa.
-
Hay que seguir
un programa estricto de tratamiento.
- Tomar medicamentos periódicamente.
-
Hacer
cambios en la dieta.
Las causas frecuentes de la insuficiencia
renal comprenden:
- Diabetes:
- Presión arterial alta (hipertensión):
- Inflamación de riñón (glomerulonefritis):
- Inflamación de los vasos sanguíneos
(vasculitis):
- Quistes renales (enfermedad renal
poliquística):
Los riñones pueden dejar de funcionar de
repente (lesión renal aguda) después de una enfermedad grave, una cirugía
complicada, un infarto u otro problema grave. Algunos medicamentos también pueden
provocar una fallen los riñones.
FUNCIONAMIENTO DE LA HEMODIÁLISIS:
En la hemodiálisis, la sangre es bombeada aproximadamente cada 30
ml a través de tubos blandos hacia un
equipo de diálisis. Dentro del equipo hay un filtro especial llamado dializador
(también llamado "riñón artificial"). El dializador deja pasar los
desechos y el líquido adicional, pero retiene las cosas importantes que
necesita el cuerpo, como células sanguíneas y nutrientes.
Los desechos y los líquidos adicionales son transportados hacia un
líquido de limpieza dentro del equipo de diálisis (llamado
"dialisato"), y la sangre limpia vuelve a fluir hacia el paciente.
Solo hay una pequeña cantidad de sangre fuera del cuerpo. En promedio, el
proceso toma cuatro horas. La mayoría de las personas se realizan el
tratamiento de tres a cuatro veces a la semana.
Para poder conectarse al equipo de diálisis debe tener un acceso,
o entrada, a su torrente sanguíneo. Se realiza mediante una cirugía menor, que
suele realizarse en el brazo. Este acceso es permanente mientras se esté
realizando diálisis.
Si necesita realizarse diálisis antes de que cicatrice el acceso,
se le coloca un acceso temporal en el cuello o en la ingle.
El médico determinará cuándo se debe comenzar
la hemodiálisis según diversos factores:
- Salud general.
- Función renal.
- Signos y síntomas.
- Calidad de vida.
- Preferencias personales.
Cuando se tiene signos y síntomas de
insuficiencia renal (uremia), como náuseas, vómitos, hinchazón o fatiga. El
médico usa la tasa de filtración glomerular estimada para medir el nivel de
función renal.
La tasa de filtración glomerular estimada se
calcula usando los resultados del análisis de creatinina en sangre, sexo, edad
y otros factores. El valor normal varía con la edad. Esta medición de la función
renal ayuda a planificar el tratamiento y cuando comenzar la hemodiálisis.
TIPOS DE
ACCESO EN LA HEMODIÁLISIS:
Hay tres tipos de acceso en la hemodiálisis:
- FÍSTULA: Una fístula es la opción
recomendada para un acceso. Se realiza uniendo una arteria a una vena cercana
debajo de la piel para formar un vaso sanguíneo más grande. Este tipo de acceso
se recomienda porque tiene menos problemas y dura más.
Una
fístula debe colocarse de varios meses antes de comenzar la diálisis, para que
tenga tiempo para cicatrizar y esté lista para usarse en el momento en el que el
paciente comience la hemodiálisis. Debe ser evaluado por un médico especial, el
cirujano vascular, por lo menos seis meses antes de comenzar la diálisis.
- INJERTO: Si los vasos sanguíneos no son aptos
para una fístula, se puede utilizar un injerto. Esto implica unir una arteria y
una vena cercana con un tubo blando y pequeño de material sintético. El injerto
se encuentra totalmente debajo de la piel.
- CATÉTER: Se coloca en una vena grande
del cuello o de la ingle. Los extremos de los tubos se encuentran sobre la
piel, fuera del cuerpo. Este tipo de acceso suele utilizarse temporalmente si
una fístula o un injerto no están listos o si necesitan reparaciones. Los
catéteres pueden utilizarse como un acceso permanente, pero solo cuando no es
posible colocar una fístula o un injerto.
Después de que la
fístula o el injerto hayan cicatrizado y la diálisis comience, se le colocarán
dos agujas en los vasos sanguíneos cada vez que se realice el tratamiento. Luego
se conectarán las agujas a tubos blandos de plástico. Un tubo transporta la
sangre desde la aguja hacia el dializador (el riñón artificial), donde se
limpia. La sangre limpia vuelve al paciente a través del otro tubo.
Durante la hemodiálisis, el agua, la sal y los productos de
desecho se eliminan del cuerpo más rápido de lo que lo haría un riñón normal,
de modo que puede experimentar baja presión arterial, calambres, náuseas,
dolores de cabeza y cansancio, especialmente en las primeras semanas antes de que
se acostumbre al tratamiento.
Después de realizarse el tratamiento por un tiempo, aprenderá a
reconocer los primeros signos de estos síntomas.
La hemodiálisis realiza un buen trabajo filtrando y eliminando los
productos de desecho y el líquido adicional, pero no puede reemplazar por
completo la función que desempeñan los riñones sanos de equilibrar importantes
sustancias de la sangre. Eso se realizará a través de los medicamentos que
usted deberá tomar y el plan de dieta que deberá seguir.
El paciente y el endocrino establecerán un plan de dieta que se
base en su estado de salud general, cualquier medicamento que tome y lo que a
usted y su familia les guste comer. Una importante parte de la dieta será
limitar la cantidad de sal que consume. Comer demasiada cantidad de sal, tomar
demasiada cantidad de líquidos o comer los tipos de alimentos incorrectos entre
los tratamientos puede hacer que el tratamiento de diálisis le produzca
molestias. También puede tener efectos graves en la salud.
Consumir muy pocas calorías también puede causar problemas, así
que no sorprenderse si el endocrino le pide que coma más.
Se debe mantener fuerza y peso en niveles saludables.
Tomar todos sus medicamentos tal como se le indica es importante.
Es posible que deba tomar pastillas para la presión arterial, medicamentos para
mantener los huesos y la sangre sanos; y vitaminas e hierro.
El tratamiento se monitorea de la siguiente
manera:
Se realizarán análisis
de sangre mensuales. Son muy importantes debido a que permiten al equipo de
atención médica saber el paciente se encuentra bien y si es necesario realizar
algún cambio en la dieta, sus medicamentos o la cantidad de tiempo que pasa en
el equipo de diálisis.
Puede ayudar al cuerpo a controlar la presión
arterial y a mantener el equilibrio correcto de líquidos y varios minerales como
el potasio y el sodio.
En general, la hemodiálisis comienza mucho
antes de que los riñones dejen de funcionar hasta el punto de provocar
complicaciones que pueden poner en riesgo la vida.
HEMODIÁLISIS DESDE CASA:
Muchos centros ofrecen hemodiálisis en casa, lo que da más
libertad y control.
Para realizar el tratamiento en el hogar, la condición médica del
paciente debe ser estable.
Hay que preparar la casa para el equipo de diálisis y para otros
equipos; esto podría implicar cambios en las tuberías y la instalación
eléctrica de su hogar. Necesitará un acompañante de atención para que le ayude.
También necesitará espacio para almacenar los suministros.
Cuando el paciente está interesado en realizar la diálisis en casa,
el acompañante y el paciente debe recibir capacitación especial sobre cómo
realizar el tratamiento de manera segura.
Si el paciente consigue el SÍ, su centro hará los arreglos para
que reciba el equipamiento y las entregas regulares de suministros.
El equipo continuará realizando un atento seguimiento y le
atenderá cuando asista al centro para realizarse análisis de sangre y chequeos
médicos mensuales.
Se le entregará un número de teléfono de atención las 24 horas en
caso de que tenga una emergencia.
TIPOS DE
HEMODIÁLISIS EN CASA:
Se puede elegir entre tres tipos diferentes de tratamientos. Las
opciones son las siguientes:
- HEMODIÁLISIS CONVENCIONAL EN EL
HOGAR:
Los tratamientos suelen realizarse tres veces a la semana. En promedio, cada tratamiento
lleva alrededor de cuatro horas.
- HEMODIÁLISIS DIARIA DE CORTA
DURACIÓN EN EL HOGAR: Esta, implica más tratamientos cada semana durante períodos más
cortos. Cada tratamiento durará alrededor de 90 minutos a 150 minutos. Muchas
personas consideran que su calidad de vida mejora con este tipo de diálisis
debido a que duermen mejor y tienen un mejor control de los niveles de presión
arterial, anemia (bajo recuento de glóbulos rojos) y fósforo en sangre (un
mineral importante de la sangre que es esencial para las células y los huesos).
- HEMODIÁLISIS NOCTURNA (MIENTRAS
DUERME): Implica tratamientos largos y más lentos que
se realizan mientras duerme, y suele durar de seis a ocho horas. Muchas
personas duermen mejor y tienen un mejor control de los niveles de presión
arterial, anemia y fósforo en sangre con este tipo de diálisis. La hemodiálisis
nocturna puede realizarse en el hogar o en un centro de diálisis. Sin embargo,
no todos los centros ofrecen hemodiálisis nocturna como una opción.
VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LA HEMODIÁLISIS EN CASA O CENTRO DE DIÁLISIS:















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