viernes, 17 de mayo de 2019

HEMODIÁLISIS


HEMODIÁLISIS:



La hemodiálisis es el método más común para tratar la insuficiencia renal avanzada y permanente. Es una máquina que filtra los desechos, sales y líquidos de la sangre cuando los riñones ya no funcionan de manera adecuada.
Es una forma de tratar la insuficiencia renal avanzada y permanente; y puede ayudar a llevar una vida activa a pesar de la insuficiencia renal.



La hemodiálisis sigue siendo una terapia complicada e incómoda que requiere un esfuerzo coordinado de todo el equipo de profesionales de la salud, incluyendo el nefrólogo, enfermero de diálisis, técnico de diálisis, endocrino y trabajador social.
Es posible que se pueda hacer la hemodiálisis en casa.
-       Hay que seguir un programa estricto de tratamiento.
-       Tomar medicamentos periódicamente.
-       Hacer cambios en la dieta.
Las causas frecuentes de la insuficiencia renal comprenden:
-       Diabetes:


-       Presión arterial alta (hipertensión):


-       Inflamación de riñón (glomerulonefritis):


-       Inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis):


-       Quistes renales (enfermedad renal poliquística):


Los riñones pueden dejar de funcionar de repente (lesión renal aguda) después de una enfermedad grave, una cirugía complicada, un infarto u otro problema grave. Algunos medicamentos también pueden provocar una fallen los riñones.

FUNCIONAMIENTO DE LA HEMODIÁLISIS:
En la hemodiálisis, la sangre es bombeada aproximadamente cada 30 ml  a través de tubos blandos hacia un equipo de diálisis. Dentro del equipo hay un filtro especial llamado dializador (también llamado "riñón artificial"). El dializador deja pasar los desechos y el líquido adicional, pero retiene las cosas importantes que necesita el cuerpo, como células sanguíneas y nutrientes.
Los desechos y los líquidos adicionales son transportados hacia un líquido de limpieza dentro del equipo de diálisis (llamado "dialisato"), y la sangre limpia vuelve a fluir hacia el paciente. Solo hay una pequeña cantidad de sangre fuera del cuerpo. En promedio, el proceso toma cuatro horas. La mayoría de las personas se realizan el tratamiento de tres a cuatro veces a la semana.
Para poder conectarse al equipo de diálisis debe tener un acceso, o entrada, a su torrente sanguíneo. Se realiza mediante una cirugía menor, que suele realizarse en el brazo. Este acceso es permanente mientras se esté realizando diálisis.
Si necesita realizarse diálisis antes de que cicatrice el acceso, se le coloca un acceso temporal en el cuello o en la ingle.


El médico determinará cuándo se debe comenzar la hemodiálisis según diversos factores:
-       Salud general.
-       Función renal.
-       Signos y síntomas.
-       Calidad de vida.
-       Preferencias personales.
Cuando se tiene signos y síntomas de insuficiencia renal (uremia), como náuseas, vómitos, hinchazón o fatiga. El médico usa la tasa de filtración glomerular estimada para medir el nivel de función renal.
La tasa de filtración glomerular estimada se calcula usando los resultados del análisis de creatinina en sangre, sexo, edad y otros factores. El valor normal varía con la edad. Esta medición de la función renal ayuda a planificar el tratamiento y cuando comenzar la hemodiálisis.

TIPOS DE ACCESO EN LA HEMODIÁLISIS:
Hay tres tipos de acceso en la hemodiálisis:
-       FÍSTULA: Una fístula es la opción recomendada para un acceso. Se realiza uniendo una arteria a una vena cercana debajo de la piel para formar un vaso sanguíneo más grande. Este tipo de acceso se recomienda porque tiene menos problemas y dura más.
Una fístula debe colocarse de varios meses antes de comenzar la diálisis, para que tenga tiempo para cicatrizar y esté lista para usarse en el momento en el que el paciente comience la hemodiálisis. Debe ser evaluado por un médico especial, el cirujano vascular, por lo menos seis meses antes de comenzar la diálisis.


-       INJERTO: Si los vasos sanguíneos no son aptos para una fístula, se puede utilizar un injerto. Esto implica unir una arteria y una vena cercana con un tubo blando y pequeño de material sintético. El injerto se encuentra totalmente debajo de la piel.


-       CATÉTER: Se coloca en una vena grande del cuello o de la ingle. Los extremos de los tubos se encuentran sobre la piel, fuera del cuerpo. Este tipo de acceso suele utilizarse temporalmente si una fístula o un injerto no están listos o si necesitan reparaciones. Los catéteres pueden utilizarse como un acceso permanente, pero solo cuando no es posible colocar una fístula o un injerto.


Después de que la fístula o el injerto hayan cicatrizado y la diálisis comience, se le colocarán dos agujas en los vasos sanguíneos cada vez que se realice el tratamiento. Luego se conectarán las agujas a tubos blandos de plástico. Un tubo transporta la sangre desde la aguja hacia el dializador (el riñón artificial), donde se limpia. La sangre limpia vuelve al paciente a través del otro tubo.


Durante la hemodiálisis, el agua, la sal y los productos de desecho se eliminan del cuerpo más rápido de lo que lo haría un riñón normal, de modo que puede experimentar baja presión arterial, calambres, náuseas, dolores de cabeza y cansancio, especialmente en las primeras semanas antes de que se acostumbre al tratamiento.
Después de realizarse el tratamiento por un tiempo, aprenderá a reconocer los primeros signos de estos síntomas.
La hemodiálisis realiza un buen trabajo filtrando y eliminando los productos de desecho y el líquido adicional, pero no puede reemplazar por completo la función que desempeñan los riñones sanos de equilibrar importantes sustancias de la sangre. Eso se realizará a través de los medicamentos que usted deberá tomar y el plan de dieta que deberá seguir.
El paciente y el endocrino establecerán un plan de dieta que se base en su estado de salud general, cualquier medicamento que tome y lo que a usted y su familia les guste comer. Una importante parte de la dieta será limitar la cantidad de sal que consume. Comer demasiada cantidad de sal, tomar demasiada cantidad de líquidos o comer los tipos de alimentos incorrectos entre los tratamientos puede hacer que el tratamiento de diálisis le produzca molestias. También puede tener efectos graves en la salud.
Consumir muy pocas calorías también puede causar problemas, así que no sorprenderse si el endocrino le pide que coma más.
Se debe mantener fuerza y peso en niveles saludables.
Tomar todos sus medicamentos tal como se le indica es importante. Es posible que deba tomar pastillas para la presión arterial, medicamentos para mantener los huesos y la sangre sanos; y vitaminas e hierro.
El tratamiento se monitorea de la siguiente manera:
Se realizarán análisis de sangre mensuales. Son muy importantes debido a que permiten al equipo de atención médica saber el paciente se encuentra bien y si es necesario realizar algún cambio en la dieta, sus medicamentos o la cantidad de tiempo que pasa en el equipo de diálisis.
Puede ayudar al cuerpo a controlar la presión arterial y a mantener el equilibrio correcto de líquidos y varios minerales como el potasio y el sodio.
En general, la hemodiálisis comienza mucho antes de que los riñones dejen de funcionar hasta el punto de provocar complicaciones que pueden poner en riesgo la vida.

HEMODIÁLISIS DESDE CASA:
Muchos centros ofrecen hemodiálisis en casa, lo que da más libertad y control.
Para realizar el tratamiento en el hogar, la condición médica del paciente debe ser estable.
Hay que preparar la casa para el equipo de diálisis y para otros equipos; esto podría implicar cambios en las tuberías y la instalación eléctrica de su hogar. Necesitará un acompañante de atención para que le ayude. También necesitará espacio para almacenar los suministros.


Cuando el paciente está interesado en realizar la diálisis en casa, el acompañante y el paciente debe recibir capacitación especial sobre cómo realizar el tratamiento de manera segura.
Si el paciente consigue el SÍ, su centro hará los arreglos para que reciba el equipamiento y las entregas regulares de suministros.
El equipo continuará realizando un atento seguimiento y le atenderá cuando asista al centro para realizarse análisis de sangre y chequeos médicos mensuales.
Se le entregará un número de teléfono de atención las 24 horas en caso de que tenga una emergencia.

TIPOS DE HEMODIÁLISIS EN CASA:
Se puede elegir entre tres tipos diferentes de tratamientos. Las opciones son las siguientes:
-       HEMODIÁLISIS CONVENCIONAL EN EL HOGAR: Los tratamientos suelen realizarse tres veces a la semana. En promedio, cada tratamiento lleva alrededor de cuatro horas.
-     HEMODIÁLISIS DIARIA DE CORTA DURACIÓN EN EL HOGAR: Esta, implica más tratamientos cada semana durante períodos más cortos. Cada tratamiento durará alrededor de 90 minutos a 150 minutos. Muchas personas consideran que su calidad de vida mejora con este tipo de diálisis debido a que duermen mejor y tienen un mejor control de los niveles de presión arterial, anemia (bajo recuento de glóbulos rojos) y fósforo en sangre (un mineral importante de la sangre que es esencial para las células y los huesos).
-     HEMODIÁLISIS NOCTURNA (MIENTRAS DUERME):  Implica tratamientos largos y más lentos que se realizan mientras duerme, y suele durar de seis a ocho horas. Muchas personas duermen mejor y tienen un mejor control de los niveles de presión arterial, anemia y fósforo en sangre con este tipo de diálisis. La hemodiálisis nocturna puede realizarse en el hogar o en un centro de diálisis. Sin embargo, no todos los centros ofrecen hemodiálisis nocturna como una opción.


VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE LA HEMODIÁLISIS EN CASA O CENTRO DE DIÁLISIS:





LITIASIS RENAL


LITIASIS RENAL



Es una enfermedad causada por la presencia de cálculos o piedras en el interior de los riñones o de las vías urinarias (uréteres o vejiga).



Los cálculos renales están compuestos de sustancias normales de la orina que se han concentrado y solidificado en fragmentos de mayor o menor tamaño.
Es una afectación frecuente que afecta a más del 10% de la población en la edad media de la vida y más frecuente en los hombres. Predomina en personas con hábitos sedentarios o en personas con gran exposición al calor.
Según el lugar donde se forma un cálculo (el riñón o la vejiga) se puede denominar cálculo renal o cálculo vesical.
El contenido de los cálculos puede estar formado por: Oxalato cálcico, Fosfato cálcico. o mezcla de ambas sales que es la composición más frecuente de los cálculos.


CAUSAS:
Las causas de su producción pueden ser una o varias a la vez:
-       Beber poco agua.
-       Exceso de calcio en las comidas.
-       Por herencia familiar.
-       Si la orina está saturada de sales que pueden producirlos la orina carece de los inhibidores naturales de este proceso. Esto puede tener relación con otros factores:
·       Disminución del volumen urinario.
·       Incremento en la excreción urinaria de sustancias químicas que impiden la disolución de las sales que contiene la orina.

TIPOS DE CÁLCULOS:
Hay diferentes tipos de cálculos renales en función de la composición de las sustancias que los originan. Los más comunes:
-    Cálculos de fosfato amónico magnésico: Son muy agresivos por crecer muy rápidamente y se suelen asociar a infecciones renales.
-     Cálculos de cistina: Aparecen en la infancia si existen enfermedades asociadas con alteraciones del metabolismo de la cistina.
-   Cálculos renales formados por oxalato de calcio: Son los más frecuentes. Están constituidos de calcio y un ácido orgánico.
-       Cálculos renales compuestos por fosfato cálcico: es un tipo de sal que combina calcio y fósforo.
-      Cálculos renales de ácido úrico: Son menos frecuentes y se producen cuando la orina se acidifica. Estos cálculos no se ven en la radiografía, no son radiopacos. Para observarlos se precisa la aplicación de contrastes o la ecografía es un compuesto formado cuando el organismo descompone sustancias denominadas purinas. Éstas se encuentran en algunos alimentos y bebidas.
-       Cálculos renales derivados de la rotura de proteínas: Más comunes en la infancia.



SÍNTOMAS:
Los cálculos renales pueden causar diferentes síntomas, dependiendo de su tamaño, composición y de su situación en el aparato urinario. Algunos por su pequeño tamaño pueden pasar desapercibidos.
El modo en el que se presenta la litiasis renal son variables dependiendo del tamaño, composición y de la situación de los cálculos en el aparato urinario. Algunos pueden pasar desapercibidos.
-       Cólico nefrítico: Al salir los cálculos del riñón producen un taponamiento de la salida de orina del riñón produciéndose un dolor intensísimo en la zona lumbar o espalda baja que se irradia hacia el abdomen anterior y hacia los genitales; se produce por el taponamiento de la salida de orina del riñón y a veces provoca un dolor muy intenso. Es un dolor intermitente que se asocia a náuseas, vómitos, sudoración y sensación de hinchazón abdominal. No suele provocar fiebre.


-       Dolor lumbar: Es un dolor persistente y más solapado en la zona lumbar.


-     Hematuria: Aparición de sangre en la orina. Puede ser visible a simple vista o a veces tan sólo microscópica. Se produce por las lesiones que produce el calculo en su paso por las estructuras del riñón y las vías urinarias.


-       Infecciones de orina: Los cálculos renales pueden ser causa o consecuencia de infecciones frecuentes de la orina o cistitis.



DIAGNÓSTICO:
Es necesario saber la situación y tamaño de los cálculos, su composición y la posible existencia de enfermedades que se asocien a su formación.
La situación y el tamaño se realiza mediante: Radiografías simples, Urografías con contraste, Ecografías…
La composición de los cálculos expulsados se realiza mediante análisis específicos.
La presencia de enfermedades asociadas se realiza posteriormente y dependiendo de la composición de los cálculos.

TRATAMIENTO:
El tratamiento del dolor, sobre todo en el cólico nefrítico, se realiza mediante analgésicos, aumento de la ingestión de agua, dieta blanda y reposo.
En la mitad de los casos el cálculo se expulsa antes de 15 días, y en la mayoría antes de los 2 meses.
Si la expulsión no se produce espontáneamente se puede realizar los siguientes procedimientos:
-    Litotricia extracorpórea con ondas de choque: Mediante este método se rompen los cálculos en pequeñas fracciones que se pueden expulsar más fácilmente (eficacia del 90%).
-   Endo-urología: Se realiza una punción en la espalda a la altura de los riñones o por los conductos urinarios (uretra, vejiga, etc.).
-    Cirugía: Sólo se realiza ante el fallo de los demás sistemas de tratamiento.

PREVENCIÓN:
Las medidas preventivas son necesarias ya que la mitad de las personas que han sufrido un cálculo, vuelven a tener otro antes de 10 años:
-       Es importante corregir los excesos de aporte de calcio, fosfato, oxalato y purinas.
-       Una dieta rica líquidos, preferentemente agua puede ayudar a prevenir la patología.
-       Es esencial seguir una dieta baja en calorías, con poca sal, limitando las proteínas animales, los azúcares y el alcohol. Tampoco es recomendable alimentos como el cacao, el café, el té, los frutos secos, etcétera.
-       Evitar las infecciones urinarias y tratarlas si aparecen.