lunes, 22 de abril de 2019

IGUALDAD DE GÉNERO


LA IGUALDAD DE GÉNERO

Cuando decidimos luchar en la igualdad de género, los que nos critican, (los que dicen no ser machistas con la boca pequeña) nos tachan de feministas como si ese calificativo fuese algo despectivo hacia el sexo masculino, como si odiásemos a los hombres y no queramos un mundo en el que exista su presencia, pero yo les voy a explicar lo que significa el concepto del feminismo: Es la creencia en que los hombres y mujeres deben tener los mismos derechos y oportunidades, es decir, que haya igualdad política, económica y social de los sexos.
Desde pequeña mi vida estuvo sexualizada, y no por mis padres que es algo que agradezco. Desde que estaba en la barriga de mi madre ya se me asoció un color por ser mujer, el rosa bebé, color que odio, mi madre decidió comprarme la ropa de todos los colores que no eran ni rosa ni azul y los que la gente le regalaba los combinaba para que no fuese rosa entera. Fui creciendo y me decían que no podía jugar a la pelota porque era de chicos y si lo hacía era una "¡marimacho!", pero mis padres me regalaron un balón y la equipación del Betis. Cuando fui más mayor mis amigas de clase y yo quisimos participar como costaleras en el paso del colegio y a pesar de tener que hablar con la directora y que decidieran que sí, fuimos criticadas con el mismo calificativo, "¡marimacho!", al año siguiente se apuntaron muchas más. Con todos estos ejemplos quiero manifestar que sigue haciendo falta cambiar cosas tan simple como lo que me ha ocurrido a mí.
Nos quieren vender la imagen de que ya no hay desigualdad cuando sí la hay. La mujer de hoy busca constantemente una justificación para hacer lo que hace y siempre es juzgada cuando intenta igualarse o superarse. 
Es cierto que no estamos como al principio, y que cada día hay más valientes que luchan para conseguir esos derechos que por ser mujer no hemos disfrutado. Hay mujeres independientes que no necesitan estar bajo la sobra masculina para realizarse, que su primer sueño no es casarse y tener hijos, sino llegar a ser algo por lo que sentirse orgullosa. La mujer de ahora lucha por traspasar las barreras del machismo, que aún queda mucho, pero poco a poco se conseguirá.